Creo

Creo en nosotros.
Creo en ti y en tu bonito corazón,
tu generosidad,
tus ideales,
tu forma de entender lo inentendible, el amor…
Creo en mí,
en mi voluntad y constancia,
en mi compromiso, contigo,
en lo fuerte que haces que me lata el corazón, siempre…
No creo en las casualidades,
sí en lo arbitrario de la vida,
sus reveses,
sus regalos,
sus momentos cotidianos…
Creo en lo especiales que has hecho cada uno de mis días comunes,
y lo poco común que es sentirse como me siento contigo…
Creo que no hay nada que nos pongan delante que no seamos capaces de afrontar,
pues creo que lo hemos demostrado con creces.
También creo que ya es suficiente,
que ya nos toca parar ritmo y flotar en aguas mansas,
disfrutar nuestro remanso de paz escondido entre abrazos.
Creo que nos sorprenderemos un buen día de dónde habremos llegado,
allá donde alguna vez pensamos que no podríamos llegar jamás.

Malviviendo

Hartazgo por vivir esperando el momento adecuado,
la situación perfecta,
que suceda eso para alcanzar la plenitud y ser feliz,
por fin.

Perseguir la ansiada felicidad como una quimera,
que nos lleva incluso a la angustia y al desazón porque nunca llega cuando quieres o cómo quieres.
Faltando siempre ese algo más.

¿Y si murieses hoy?¿O mañana?

¿Te habrías sentido feliz alguna vez?

Cada día, cada hora, cada minuto, este instante es ya un regalo.
No una frase hecha, no.
Si no algo verdaderamente perfecto.

Perfecto por cotidiano, por asombroso, por jodidamente doloroso o por simplemente bochornoso.

Es perfecto porque, aunque sepa a café, o a un beso rápido de sal por la mañana, nos recuerda que estamos aquí.
Hoy.
Y que en realidad es lo único que sabemos.

Quiero vivir sintiendo que si muero hoy habré sido feliz de verdad,
consciente de esto.

Porque sólo así habrá valido la pena.

Y todo habrá tenido sentido.

Kamikaze

Me quedo porque nos merecemos hacer las cosas bien.
Porque sabemos hacerlas.
Y porque si tuvimos la suerte de encontrarnos, y llegar hasta aquí,
no podemos abandonar así,
de esta forma.

Yo al menos así lo siento.

He alcanzado el límite,
ha sido algo muy fuerte,
aunque supongo necesario para crecer,
crecer bien y revisar las decisiones que uno toma,
dónde está y dónde quiere estar.

Me pasó y me vuelve a pasar ahora.
La respuesta vuelve a ser que siento mi sitio aquí,
contigo.

Nunca he pensado que me equivocase en ello.
Y ahora,
en el fondo de mi corazón,
tampoco lo siento.

Igual es lo que tiene ir de kamikaze por la vida.
No lo sé.

Pero ojalá no me equivoque y todas esas cosas que nos quedan por hacer podamos llegar a hacerlas.

Juntos…

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar