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EGO

El orgullo que frena un gracias,
un perdón,
un beso ,
un te quiero…

El oscuro gozo en el que uno se abandona, desoyendo el dolor del otro,
por un sorbo más,
una calada más,
un tiro más,
de halagos, de sentirse importante, de sentirse  gustando…

El ancla que nos aferra a nosotros mismos,
a nuestras miserias más primitivas,
a nuestros miedos más profundos…

Sicario del buen querer y del quererse bien.
Verdugo del futuro,
del crecimiento,
del superarse…

Asesino del nosotros.

A la deriva

No me equivocaba al pensar que no estabas.
Al sentirme tan sola y lejos como me sentí.
Odio no haberme confundido. Que esto no haya sido una paranoia inventada, fruto de mis miedos, como tantas otras veces.
Por desgracia esto es real. Ha sido real.
Tangible, presente, muchos días, mucho tiempo viendo cómo me rompía,cómo tocaba fondo.

Pensé no haber alcanzado el barro, el fango y la podredumbre del subsuelo.
Pues bien, resulta que lo hice.

Y ahora ya no sé quién eres. Este no.

Creo que él se marchó hace tiempo, tal vez sin saberlo. Sin rumbo.
Rompiendo cosas que no se arreglan con la voluntad de querer que así sea. Pues hace falta más. Mucho más.

Sé bien que mi amor es fuerte, inquebrantable, decidido, valiente, generoso, paciente…Pero no puedo remar sola. No puedo seguir haciéndolo.
Eso nunca lleva a buen puerto.

También sé , como buen marinero, que mi corazón no quiere que abandone, sabiendo que si no lo hago me ahogaré con él.

Sabiendo que no hay parte meteorológico al que agarrarse.
Que estamos en la tormenta.

Sintiendo que voy,

en este barco,
a la deriva.

 

Soy esa chica del metro,cualquiera

Solo soy una chica más, en un metro,cualquiera.

Puede que sea esa que está ahí sentada, escribiendo, cómo no, en el móvil.Aquella otra que parece dormitar…

Tal vez esa con la que acabas de cruzar una mirada, o la que parece no estar ahí y mira hipnotizada la oscuridad por la ventana…

Puede que sea todas ellas.

Seguro que a ti también te tocó bajarte en esa parada.Perdiste aquel metro y llegaste tarde a aquel lugar.A esa cita.

Seguro que tú también has tratado de desenmarañar ese nudo de colores buscando el camino más corto.Te pasaste alguna vez  la estación…

Lo que esta claro es que siempre habrá otro metro, aunque toque esperar un poco más, o nos toque apretujarnos.

Tal vez en ese nos encontremos.

Estaré escribiendo la siguiente entrada al blog…

¡Bien viaje!:)